Realizarse una analítica completa de forma periódica es una de las herramientas más eficaces para conocer el estado real de nuestra salud. Más allá de confirmar que “todo está bien”, este tipo de estudio permite detectar alteraciones de forma precoz, hacer seguimiento de factores de riesgo y orientar hábitos y decisiones que impactan directamente en nuestro bienestar.
Hoy en día, con pruebas cada vez más precisas, rápidas y accesibles, un chequeo completo se ha convertido en una inversión inteligente en prevención.
- Qué es y qué mide una analítica completa
- Valores que conviene revisar cada año
- Por qué es importante un chequeo de salud anual
- Cuándo tiene sentido hacerse una analítica anual
- Dónde puedes realizar un chequeo de salud completo
Qué es y qué mide una analítica completa
Una analítica clásica suele incluir parámetros generales como hemograma, glucosa, colesterol o función hepática y renal. Pero cuando se busca un enfoque preventivo, integral y temprano del estado de salud, cada vez más personas optan por estudios avanzados o chequeos de salud completos, que incorporan marcadores adicionales y fórmulas de interpretación que permiten:

- Detectar procesos inflamatorios crónicos o silentes.
- Evaluar de forma más precisa la salud cardiometabólica.
- Obtener una imagen amplia del estado general del organismo.
- Identificar déficits o desequilibrios minerales que pueden impactar en energía, sistema inmune, metabolismo o salud ósea.
- Analizar la función hepática y renal en profundidad, incluso antes de que aparezcan síntomas.
Estos estudios pueden incluir parámetros como la proteína C reactiva ultrasensible, la HbA1c, el índice FIB-4 o la microalbuminuria en orina, que aportan un nivel de detalle difícil de conseguir con una analítica básica. En conjunto, permiten una lectura afinada del estado metabólico, inflamatorio y orgánico dentro de un enfoque de analítica anual o revisión preventiva.
Valores que conviene revisar cada año
Aunque cada persona es diferente y puede requerir estudios adicionales según su edad, antecedentes o hábitos, existe una serie de parámetros clave que conviene revisar de forma anual:
Hemograma completo:
Permite evaluar anemias, defensas bajas, infecciones ocultas o riesgo de sangrado. Es una de las pruebas más útiles en medicina preventiva.
Glucosa y HbA1c:
La glucosa en ayunas mide el nivel de azúcar en ese momento y el HbA1c ofrece una media de los niveles de glucosa de los últimos 3 meses. Juntas permiten detectar prediabetes y diabetes de forma muy precoz.
Colesterol total, HDL, LDL y triglicéridos:
El perfil lipídico es esencial para valorar el riesgo cardiovascular.
Creatinina, filtrado glomerular y microalbuminuria:
El riñón es un órgano silencioso que puede dañarse durante años sin dar síntomas. Por eso es importante realizar un perfil renal completo que detecte de manera precoz cualquier problema.
GOT, GPT, GGT, fosfatasa alcalina, bilirrubina total e índice FIB-4:
Estos marcadores hepáticos permiten detectar inflamación, hígado graso, efectos secundarios de medicamentos o consumo excesivo de alcohol. El índice FIB-4, además, combina varios parámetros para estimar el grado de fibrosis hepática sin necesidad de pruebas invasivas.
Proteína C reactiva (PCR):
Es un marcador de inflamación que puede elevarse en infecciones, enfermedades autoinmunes o procesos inflamatorios silenciosos.
Minerales esenciales y metabolismo óseo:
Sodio y potasio regulan la hidratación, presión arterial y función muscular, mientras calcio, fósforo y magnesio son fundamentales para huesos, músculos, sistema nervioso y metabolismo energético.
Proteínas totales:
Aportan información sobre el estado nutricional, posibles inflamaciones crónicas o enfermedades hepáticas.
Este conjunto de parámetros ofrece una visión fiable, completa y muy útil del estado de salud global, y proporciona una base sólida para comparar resultados año tras año.
Por qué es importante un chequeo de salud anual
Un chequeo anual permite detectar enfermedades en fases iniciales, cuando todavía no dan síntomas y son más fáciles de tratar. Gracias a una analítica avanzada es posible identificar a tiempo factores de riesgo cardiovasculares —como colesterol, triglicéridos o glucosa elevados— y anticiparse a la aparición de diabetes o prediabetes mediante marcadores como la HbA1c.
También ayuda a controlar la salud del hígado y del riñón, órganos que pueden dañarse de forma silenciosa por hábitos, medicación o enfermedades previas, y a vigilar la presencia de inflamación crónica a través de parámetros como la proteína C reactiva.
Además, ofrece información útil sobre el estado nutricional y metabólico, permitiendo ajustar alimentación, ejercicio y estilo de vida.
Comparar los resultados año tras año aporta una perspectiva evolutiva que ayuda a detectar cambios sutiles pero importantes. En conjunto, un chequeo anual no solo identifica problemas: te permite anticiparte, corregir hábitos y tomar decisiones informadas sobre tu salud.
Cuándo tiene sentido hacerse una analítica anual
Aunque cualquier persona puede beneficiarse de un estudio anual, hay situaciones en las que está especialmente indicado.
- Mayores de 35–40 años, especialmente si hay antecedentes familiares de diabetes, hipertensión o colesterol alto.
- Quienes toman medicación crónica, que puede afectar al hígado o al riñón.
- Personas con estrés elevado, sueño irregular o vida sedentaria.
- Personas con sobrepeso u obesidad.
- Antes de iniciar un cambio de estilo de vida o un plan de pérdida de peso.
- Cuando se produce un cambio importante en la salud o en los hábitos cotidianos.
- Personas con dolores, cansancio inexplicado o síntomas difusos, aunque sean leves.

Dónde puedes realizar un chequeo de salud completo
El Estudio de Salud Avanzado de Analiza está disponible en una amplia red de centros a nivel nacional y ofrece una de las analíticas más completas en medicina preventiva. Incluye todos los parámetros descritos, con resultados rápidos y la posibilidad de tener una visión clara y detallada del estado general de salud.
Puedes consultar las ubicaciones disponibles y solicitar tu estudio de forma cómoda para comenzar a tomar decisiones informadas sobre tu bienestar.
*Este artículo está revisado por expertos, pero no sustituye a una valoración médica.